[Día 31] Orar por lo que vendrá

Jesús salió de la ciudad y se fue al Monte de los Olivos, como era su costumbre. Los discípulos lo acompañaron.
Cuando llegaron al lugar, Jesús les dijo: «Oren, para que puedan soportar las dificultades que tendrán.»
Lucas 22:39-40 (TLA)
Como personas que han aceptado a Jesús en su vida, que han aceptado que Él sufrió, murió y resucitó por nosotros para salvarnos, mientras estemos en la Tierra, siempre nos enfrentaremos a dificultades, pero antes de que nuevas dificultades lleguen, oremos a Dios para que nos de la fuerza para soportarlas y vencerlas, para no ser derrotados por estas y mantenernos firmes en Dios. 

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[Día 30] Alabar a Dios siempre

Mi Señor y Dios,
no puedo quedarme callado,
por eso siempre te alabaré
Salmos 30:12 (TLA)
No te calles ni te quedes quieto, alaba a Dios en todo momento y de las mejores maneras. No solo cantes alabanzas a Dios, haz actividades diarias que honren y glorifiquen a Dios, demuéstrale lo que su amor provoca en ti a través de hacer lo que a Él le gusta y no lo que le disgusta. Cada día piensa en una manera de alabar a Dios y dedícale un tiempo a alabarlo.
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[Día 29] Dar a Dios lo que tenemos

 Entonces Jesús dijo a sus discípulos:
—Les aseguro que esta viuda pobre dio más que todos los ricos. Porque todos ellos dieron de lo que les sobraba; pero ella, que es tan pobre, dio todo lo que tenía para vivir.
Lucas 21:3-4 (TLA)
Todos tenemos algo para dar a Dios, aunque para nosotros y otros parezca poco o exagerado, con darlo de todo corazón, sin pensar en si es mucho o poco, hay que dar a Dios, porque Dios no se fija en el tamaño, mira la intención, mira nuestro corazón en el momento de darle a Él lo que tenemos.

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[Día 28] Corazón lleno de alegría

¡Bendito seas, Dios mío,
por atender a mis ruegos!
Tú eres mi fuerza;
me proteges como un escudo.
En ti confío de corazón,
pues de ti recibo ayuda.
El corazón se me llena de alegría,
por eso te alabo en mis cantos.
Salmos 28:6-7 (TLA)
Como hijos de Dios,  confiados en su Palabra y en lo que Él es, siendo amados por Dios más allá de lo que somos o hacemos, recibimos tantas bendiciones de su parte, confiando en Él recibimos fuerza y protección, solo tenemos que confiar mucho más que el día de ayer, expandir nuestra confianza en Él en nuestros corazones con cada nuevo día que nos entrega para vivir, agradecerle y bendecirle por atendernos, por amarnos. Disfrutemos del gozo y la ayuda que recibimos de Dios, démosle cantos de alabanza para mostrarle cuán llenos de alegría están nuestros corazones por habernos enamorado de Él y haber conocido su amor por nosotros. 

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[Día 27] ¡Busca a Dios!

Una voz interna me dice:
«¡Busca a Dios!»
Por eso te busco, Dios mío.
Salmos 27:8 (TLA)
Cuando en nosotros aparece el deseo de buscar a Dios, cuando una vocecita dentro nuestro nos dice "¡Busca a Dios!", ya sea porque estamos ante problemas, dudas, miedos, alegría o lo que sea, no tenemos que callarla ni encerrarla en lo profundo de nuestro ser para ignorarla y no oír tan buen consejo. Todo lo contrario, cuando en nuestra mente, en nuestro corazón, la breve y directa frase de "¡Busca a Dios!" aparece, debemos de grabarla, aprenderla y ejercerla, debemos buscar a Dios. Y aunque nos podamos sentir desorientados en nuestra búsqueda, siempre podemos ir directamente a Su Palabra, la Biblia, para leer qué tiene para decirnos al respecto y conectarnos con Él. Debemos tener iniciativa propia para aceptar nuestra necesidad de Dios, de lo que tiene para nosotros, para buscarle en todo momento, para cada día darle un poco o mucho de nuestro tiempo y complacernos en Su presencia.
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[Día 26] Buscar agradar a Dios

Dime si te agrada
lo que pienso y lo que siento.
Salmos 26:2 (TLA)
Escudríñame, oh Jehová, y pruébame;
Examina mis íntimos pensamientos y mi corazón.
Salmos 26:2 (RVR1960)
Nosotros conocemos lo que está bien y lo que está mal, más allá de que a veces nos auto-engañemos con ello, seguiremos conociendo sus diferencias. Pero, pidamos a Dios que nos diga y muestre lo que siente por nuestros pensamientos y sentimientos, que nos examine completamente y nos revele si le agrada lo que hay en nuestro interior. 
Leamos su Palabra y estudiemos cada enseñanza, allí encontraremos lo que Dios piensa de lo que hacemos y pensamos, porque leyéndole y examinando nuestro corazón en ella aprenderemos más de lo que está bien y de lo que está mal, de lo que le agrada a Dios y de lo que no le agrada. Pero cuando Dios nos de a conocer algo en nosotros que debemos quitar o cambiar, debemos escucharle y obedecerlo, no nos debemos quedar quietos y sin cambio cuando hay algo dentro nuestro que no es de agrado a Dios.

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[Día 25] Pedir a Dios que nos enseñe

Dios mío, enséñame a vivir como tú siempre has querido.
Salmos 25:4 (TLA)
Así mismo como David pide, debemos pedir nosotros a Dios, porque hay cosas que necesitamos que Él nos muestre y enseñe acerca de la vida que Él desea para nosotros. Orar a Dios con dicha oración traerá respuestas para nuestra vida seguramente, así Él nos podrá guiar por el camino que quiere que tomemos y nos mostrará el plan que ha hecho para nosotros, podremos ver las metas y sueños que Él nos pone en frente para que decidamos. Pidamos a Dios que nos guíe y eduque para vivir como Él quiere que vivamos, confiemos en que recibiremos respuestas y estas nos sorprenderán.
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[Día 24] Buscar riqueza en Dios

—¡Qué difícil es que una persona rica entre en el reino de Dios! 25 En realidad, es más fácil para un camello pasar por el ojo de una aguja, que para una persona rica entrar en el reino de Dios.
Lucas 18:24 (TLA)
Hay personas que poseen más tesoros terrenales que uno y quienes poseen menos que nosotros. Pero no tenemos que obsesionarnos con ello, concentrando nuestra vida alrededor de tener más objetos o dinero, porque esto nos traerá inseguridad y desconfianza, nos rodeará de miedos y terminará alejando nuestra vista de Dios. Tenemos que concentrarnos en agradar a Dios, porque Él nos dará lo que necesitemos y le pidamos, confiando en Él y dedicando nuestras vidas a Él, nos dará seguridad y confianza, alejará el miedo de nosotros.  
Seamos humildes en nuestra vida, buscando ganar más el aprecio de Dios que dinero. Busquemos conseguir las riquezas que Dios nos guarda en el Cielo y no la terrenal, porque aunque el dinero se pierda, se gaste o se destruya, Dios seguirá estando, deseoso de que le elijamos.

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[Día 23] Oraciones constantes y persistentes

1. Jesús les contó una historia a sus discípulos, para enseñarles que debían orar siempre y sin desanimarse. 2. Les dijo:
«En una ciudad había un juez que no tenía miedo ni de Dios ni de la gente. 3. Allí también vivía una viuda, que siempre lo buscaba y le decía: “Por favor, haga usted todo lo posible para que se me haga justicia en la corte.” 4-5. Al principio, el juez no quería atender a la viuda. Pero luego pensó: “Esta viuda molesta mucho. Aunque no le tengo miedo a Dios, ni me importa la gente, la voy a ayudar. Si no lo hago, nunca dejará de molestarme.”»
6. Jesús agregó:
«Fíjense en lo que dijo ese mal juez. 7. ¿Creen ustedes que Dios no defenderá a las personas que él eligió, y que día y noche le piden ayuda? ¿Creen que tardará él en responderles? 8. ¡Claro que no, sino que les responderá de inmediato! Pero cuando yo, el Hijo del hombre, regrese a este mundo, ¿acaso encontraré gente que confíe en Dios?»
Lucas 18:1-8 (TLA)
Hay que orar a Dios cada día, en cada ocasión, en cada tiempo en que podemos e incluso organizar nuestros horarios para tener un tiempo exclusivo para orar a Dios, pero cuando oremos hay que tener fe en que obtendremos respuesta de Dios y que lo que pedimos Él nos lo dará, porque como hijos suyos nos bendecirá por la confianza que en Él tenemos. 

Pero no tenemos que rendirnos a nuestras oraciones sino son contestadas inmediatamente, pues es seguro que Dios responderá, pero nosotros tenemos que ser persistentes, así como la viuda, para que nuestras oraciones con fe sean anotadas y respondidas por Dios.

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[Día 22] Confiar en el poder de Dios

Los apóstoles le dijeron al Señor:
—Haz que confiemos más en el poder de Dios.
El Señor Jesús les dijo:
—Si la confianza de ustedes fuera tan pequeña como una semilla de mostaza, podrían decirle a este árbol: “Levántate de aquí y plántate en el mar”, y el árbol les obedecería.
Lucas 17:5-6 (TLA)
Hay veces en las que nos sentimos tan débiles que nuestra confianza de lo que Dios es capaz de hacer se afloja, veces en las que desconfiamos de nosotros mismos u otros y terminamos por causa de ello desconfiando también de Dios. Jesús nos dice de tener confianza en el poder de Dios tan pequeña como una semilla de mostaza para poder hacer posible lo imposible. Pero pensando desde la perspectiva de una pequeña  semilla de mostaza, uno puede ser pequeño e insignificante para el Diablo que nos acecha con pensamientos negativos sin la confianza en Dios, pero Dios nos envía tantos buenos pensamientos y fuerzas cuando confiamos en Él, que podemos llegar a ser grandes árboles llenos de buenos frutos en un pestañear, por sólo confiar.
Confiemos cada día mucho más en el poder de Dios, en lo que Dios es capaz de hacer a través de nuestras vidas.
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[Día 21] Pruebas de Dios

Dios pone a prueba a los justos;
él mismo los examina,
pero odia con toda su alma
a los malvados y a los violentos.
Salmos 11:5 (TLA)
Por más que seamos hijos de Dios, por más que nos vaya muy bien o que demos nuestra vida a Dios en servicio, en ofrendas, en oración, si somos discípulos de Jesús, tendremos batallas y desiertos ante nosotros en el momento que Dios desee, porque como mayordomos de lo que Él nos da, como discípulos, Él nos examina en cada detalle para ver cómo nos encontramos, y así saber qué prueba nos tiene que poner para fortalecernos y acercarnos más a Él. Porque ante las pruebas, Dios espera que nosotros vayamos primero a Él a pedir ayuda, busca que nos hagamos fuertes en Él a través de pruebas que podemos ganar en Cristo, aunque estando solos nos parezcan imposibles. 

También, Dios nos pone pruebas para que mostremos cómo somos realmente, si justos o malvados, pero así también podemos descubrir nuestras fallas, lo que hay en nuestro corazón, aceptarlo y darle a Dios éste, para que podamos ser llenados y transformados por Él. No nos quedemos como personas malvadas y violentas, porque Dios odia a este tipo de personas. Por eso, cuando veamos manchas en nuestro corazón, busquemos a Dios para limpiarnos y llenarnos de su luz para poder enfrentar las pruebas que nos ayuden a seguir creciendo en Cristo.

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[Día 19] Siervos de Dios

7. »Ninguno de ustedes que tenga un esclavo, le dice: “Ven, siéntate a comer”, cuando éste regresa de trabajar en el campo, o de cuidar las ovejas. 8. Más bien, le dice: “Prepárame la cena. Quiero que estés atento a servirme, hasta que yo termine de comer y de beber. Ya después podrás comer y beber tú.” 9. Tampoco le da las gracias por cumplir con sus órdenes. 10. De modo que, cuando ustedes hayan hecho todo lo que Dios les ordena, no esperen que él les dé las gracias. Más bien, piensen: “Nosotros somos sólo sirvientes; no hemos hecho más que cumplir con nuestra obligación.”»
Lucas 17:7-10 (TLA)
No nos quedemos quietos, completemos lo que Dios nos ha ordenado hacer, disfrutemos de ser sirvientes pero para cuando ya hayamos hecho todo lo que un simple sirviente puede hacer no nos quedemos parados sin hacer nada, busquemos ascender a mayordomos y tener más responsabilidades de parte de Dios. Pero para ello, primero hay que ser buenos y productivos con lo que ya tenemos, con lo poco que Dios nos ha dado, para así poder recibir más y mejores tareas de parte de Dios. No nos dejemos convertir en siervos inútiles, busquemos ser útiles para Dios.

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[Día 18] Riquezas

[...] guarden en el cielo lo más valioso de su vida. Allí, los ladrones no podrán robar, ni la polilla podrá destruir. Recuerden que la verdadera riqueza consiste en obedecerme de todo corazón.
Lucas 12:33-34 (TLA)
Más allá de objetos y riquezas terrenales, siempre habrá cosas que no podemos guardar en un banco o una caja fuerte, pero qué lugar es más seguro que el cielo para guardar lo más valioso de nuestras vidas, ya sean recuerdos, corazón, proyectos, etc. Una vez una amiga me contó que cuando era pequeña, le enseñaron que cada cada buena acción o moneda que daba a Dios se acumularían en el cielo, llegando algunas personas que en la tierra no tienen nada, a tener grandes riquezas en el cielo. Una tierna enseñanza, así es. Dios nos abre los ojos y a través de la verdad que nos enseña, podemos ver lo que es importante y lo que es la verdadera riqueza, pero sólo si somos obedientes de todo corazón a Dios, la conseguiremos.

Poner nuestra vida, corazón, sueños, metas, proyectos, sentimientos y todo de nosotros en manos de Dios, confiando en Él y siendo obedientes, lograremos conseguir las riquezas que necesitamos y que nadie puede robar ni destruir.

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[Día 17] Tratar bien a otros

Traten a los demás como ustedes quieran ser tratados, porque eso nos enseña la Biblia.
Mateo 7:12 TLA
La Biblia es cómo Dios se comunica con nosotros y nos enseña de una manera más directa, por ello hay que estudiarla, aprender sus enseñanzas y ejercerlas como buenos hijos de Dios, como discípulos de Jesús.
¿Cómo tratas a las personas de tu alrededor? ¿Cómo te tratan las personas que están en tu vida? ¿Cómo te gustaría o no que te trataran? Más allá de desear o querer, hay que accionarnos y comenzar a cambiar nosotros mismos nuestra actitud, palabras y actos hacía los demás, no esperemos a que los demás cambien, pues pueden estar esperando un cambio en ti. Pensemos antes de hacer algo a alguien más, por que lo que sembremos en esa persona, será lo que cosecharemos.
Trata a los demás como quieres que te traten, así también descubriremos qué hay en nuestro corazón.

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[Día 16] Vivir con Dios

Tantas cosas debemos y podemos hacer en nuestra vida, pero qué alegría es tener la posibilidad de vivir con Dios, por ello, tenemos que esforzarnos por tener una relación cercana y vivir con Él, hay que ser obediente a lo que nos pide, demostrándole cuán importante es para uno.
En Salmos 15, David nos comparte algunos requisitos importantes para vivir con Dios, sería un placer poder disfrutar de aprender y ejercer estos requisitos para poder vivir bajo la seguridad que Dios da.
1. Dime, Dios mío,
¿quién puede vivir en tu santuario?,
¿quién puede vivir en tu monte santo?
2. Sólo quien hace lo bueno
y practica la justicia;
sólo quien piensa en la verdad
y habla con la verdad;
3. sólo quien no habla mal de nadie
ni busca el mal de nadie
ni ofende a nadie;

4. sólo quien desprecia
al que merece desprecio,
pero respeta a quien honra a Dios;
sólo quien cumple lo que promete
aunque salga perdiendo;
5. sólo quien presta dinero
sin cobrar intereses,
y jamás acepta dinero
para perjudicar al inocente.
Quien así se comporta,
vivirá siempre seguro.
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[Día 15] Lo más importante

Lo más importante es que reconozcan a Dios como único rey. Todo lo demás, él se lo dará a su debido tiempo.
Lucas 12:31 (TLA)
No temas, no te preocupes, no pienses en posibilidades que te paralicen por la posibilidad de algo malo que no ha pasado, no te atormentes ni reniegues por lo que no tienes, no desmayes por lo que necesitas, sólo concéntrate con todo tu ser en poner a Dios en primer lugar, pedirle y permitirle que reine y organice tu vida. Piensa, Dios es lo más importante en lo que debes pensar, y todo lo demás, llegará a su tiempo.

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[Día 14] ¿A quién temeré?

»Amigos míos, no tengan miedo de la gente que puede quitarles la vida. Más que eso no pueden hacerles. Tengan más bien temor de Dios, pues él no sólo puede quitarles la vida, sino que también puede enviarlos al infierno. A él sí deben tenerle miedo.
»Cinco pajaritos apenas valen unas cuantas monedas. Sin embargo, Dios se preocupa por cada uno de ellos. Lo mismo pasa con ustedes: Dios sabe hasta cuántos cabellos tienen. Por eso, ¡no tengan miedo! Ustedes valen más que muchos pajaritos.
Lucas 12:4-7 (TLA)
En esta época, el miedo inunda las calles y busca entrar en todo corazón, a través de actos malvados hace que las personas teman unos de otros, ya sea por perder la vida o sus riquezas terrenales, pero cuando el temor comienza a apoderarse de nosotros, debemos rechazarlo para no nos paralice. Nosotros tenemos la capacidad de decidir a qué temer, por eso hay que cambiar la dirección de nuestra mirada y dirigirla a Dios, porque sólo a Él debemos temer, pues Él es quien toma la decisión final de dónde pasaremos nuestra eternidad. Por ello, cuando un miedo aparezca en nuestro corazón, en nuestra mente e intente detenernos llenándonos de preocupaciones, debemos recordar que como hijos de Dios, somos importantes para Él  y que Él enviará ángeles guerreros a custodiarnos si con fe le pedimos.
No hay que tener miedo del hombre porque, como dice Salmos 14:5, "¡Dios está con los buenos!", por ello hay que fijar nuestra mirada en Dios, confiar en que nos cuida y ser obedientes para corresponder lo importante que somos para Él.
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[Día 13] Ojos en Dios

Jesús también les dijo:
«Nadie enciende una lámpara para esconderla, o para ponerla debajo de un cajón. Todo lo contrario: se pone en un lugar alto, para que alumbre a todos los que entran en la casa. Los ojos de una persona son como una lámpara que alumbra su cuerpo. Por eso, si miran con ojos sinceros y amables, la luz entrará en su vida. Pero si sus ojos son envidiosos y orgullosos, vivirán en completa oscuridad. Así que, tengan cuidado, no dejen que se apague la luz de su vida. Si todo su cuerpo está iluminado, y no hay en él ninguna parte oscura, entonces la vida de ustedes alumbrará en todos lados, como cuando una lámpara los ilumina con su luz.»
Lucas 11:33-36 (TLA)
¿Cómo observas al mundo? ¿Cómo ves tu vida? ¿Qué mirada muestras ante las situaciones difíciles? ¿Y ante los buenos momentos? Jesús nos dice que nuestros ojos son lámpara que alumbra nuestro cuerpo, que conforme miramos recibimos. Con ojos sinceros y amables, luz entra en nuestra vida, pero con ojos orgullosos y envidiosos, las oscuridad nos inunda. 

Ante la vida que tenemos, debemos mirarla de manera amable y sincera, con esperanza, para así permitir que la luz de Dios entre en nosotros y aleje las tinieblas de nuestro corazón, porque sin luz no alumbramos, pero si nos llenamos de la luz de Dios, entonces seremos más luminosos que las estrellas y podremos ser como estás para alumbrar las noches oscuras de quienes están a nuestro alrededor.

Nosotros somos lámparas que sólo la presencia de Dios en nosotros puede encendernos, pero si tenemos la luz de Cristo en nosotros, no debemos esconderla ni permitir que se apegue, debemos ser visibles y llenarnos de la luz de Dios cada vez más, porque así podremos ser notados en las tinieblas y no pasaremos desapercibidos como uno más en la oscuridad, pues si hay luz en nuestras vidas, mucha luz, incluso en las más oscuras tinieblas seremos vistos por quienes viven en completa oscuridad y podremos hacer que la luz de Cristo alcance sus vidas.

Pon los ojos en Dios y resplandece.

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[Día 12] Confiar en Dios

» Por eso les digo esto: pidan a Dios y él les dará, hablen con Dios y encontrarán lo que buscan, llámenlo y él los atenderá. Porque el que confía en Dios recibe lo que pide, encuentra lo que busca y, si llama, es atendido.
Lucas 11:9-10 (TLA)
Confiar, es lo que Dios nos pide para que Él comience a proceder. Cuando necesites algo, debemos confiar nuestra necesidad a Dios y esperar confiados a su respuesta. Cuando busquemos algo, debemos confiar nuestra búsqueda a Dios y esperar confiados a encontrar lo que buscamos. Cuando necesitemos llamar a Dios, debemos confiar en que Él nos atenderá.
Pero hay que recordar que en Dios conseguiremos lo que más necesitamos, lo que más buscamos y la atención que queremos, solo debemos confiar más en Él, confiar completamente en Él, en sus tiempos, en lo que cree que es mejor para nosotros, porque como Padre, Él no nos dejará desamparados.

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[Día 11] Preocupaciones

Pero Jesús le contestó:
—Marta, Marta, ¿por qué te preocupas por tantas cosas? Hay algo más importante. María lo ha elegido, y nadie se lo va a quitar.
Lucas 10:41-42 (TLA)
Pensamientos, siempre somos abordados por toda clase de pensamientos, buenos o malos, preocupantes o no, muchas veces un pensamiento lleva a otro y a otro, haciendo que estemos preocupados por todos esos pensamientos, de cosas que pasaron, que pasan o pueden, tal vez, llegar a pasar. Puede pasarnos de que un pensamiento se vuelva tan grande que se convierta en una preocupación, que crezca y crezca hasta detenernos sin estar pendientes de lo que en nuestro alrededor sucede realmente, pero cuando una preocupación nazca dentro nuestro, pudiendo alejarnos rápida o lentamente de lo que es más importante, tenemos que despabilarnos, reírnos de esa preocupación si hace falta y pensar en Dios. El mensaje que Dios nos ha confiado para que compartamos a otros, la Palabra que nos a dejado para poder comunicarse con nosotros más físicamente, debemos recordar que eso es la más importante, lo que Dios tiene para decir acerca de lo que nos pasa o nos sucederá, ante una preocupación o muchas, tenemos que elegir escuchar lo que Dios tiene para decir sobre ello, lo que Dios tiene para decir sobre cómo avanzar en nuestras vidas y esas palabras que Él tiene para nosotros nadie no las puede quitar, pero somos nosotros los que podemos dejarlas de lado o incluso no querer escucharlas para caminar en una falsa paz. 
Ante una preocupación, hay que comentarlo con Dios, como quien le cuenta a un amigo un problema, y esperar confiado en que Él tiene una solución para lo que necesitamos.
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[Día 10] Confiar y buscar

Los que te conocen confían en ti, pues nunca los abandonas cuando te buscan.
Salmos 9:10 (TLA)
¿Cómo no confiar en Él una vez que le conocemos? ¿Cómo no dejarnos guiar por Él una vez que confiamos? Solo el miedo puede detenernos, pero el miedo es una decisión, al igual que el confiar. Debemos concentrarnos en decidir y fortalecer esta en la confianza que poseemos en el Dios que conocemos, que buscamos de día y de noche a través de su Palabra. Porque Dios no nos abandonará, solo somos nosotros lo que volteamos y nos dejamos engañar, sintiéndonos abandonados, pero Dios no nos abandona cuando le buscamos y le deseamos, Él bendice a quienes le aman y le buscan más allá de cualquier pensamiento que nos intente alejar de Él. Solo hay que confiar y creer en que buscándole hallaremos lo que buscamos.
Dios bendice a quienes aman su palabra y alegres la estudian día y noche.
Salmos 1 (TLA)
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[Día 9] Hacer el bien ante el rechazo

Luego Jesús les dijo a sus discípulos: «Cualquiera que los escuche a ustedes, me escucha a mí. Cualquiera que los rechace, a mí me rechaza; y la persona que me rechaza, rechaza también a Dios, que fue quien me envió.»
Lucas 10:16
No hay que concentrarse en el rechazo de otros hacía nosotros por nuestro amor a Dios, debemos concentrarnos en quienes desean oír de Dios, porque estos buscan oír a Jesús a través de nosotros. Pero quienes nos rechazan, rechazan a Jesús, y por ello, también rechazan a Dios. Pero no por eso nos vamos a comportar con ellos como ellos se comportan con nosotros o con Dios mismo, nosotros debemos ser ejemplos de lo que hace Jesús en la vida de uno, ser diferentes y buenos. 
Porque Dios nos enseña en Romanos 12:17-21 que...:
Si alguien los trata mal, no le paguen con la misma moneda. Al contrario, busquen siempre hacer el bien a todos. Hagan todo lo posible por vivir en paz con todo el mundo. Queridos hermanos, no busquen la venganza, sino dejen que Dios se encargue de castigar a los malvados. Pues en la Biblia Dios dice: «A mí me toca vengarme. Yo le daré a cada cual su merecido.» Y también dice: «Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber. Así harás que le arda la cara de vergüenza.»
No se dejen vencer por el mal. Al contrario, triunfen sobre el mal haciendo el bien.
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[Día 8] Seguir a Jesús

Lucas 9:57-62
Seguir a Jesús significa tener en cuenta que habrá tiempos en los que no haya descanso y habrá que seguir adelante por fe.

Seguir a Jesús significa que cuando Él nos llame a seguir su camino, debemos dejar morir nuestros pecados y no perder más tiempo en ellos, dejar de juntarnos con gente que odia a Dios y no confía en Él.

Seguir a Jesús significa dejar el pasado atrás y solo mirar hacia el frente, solo mirar hacía el futuro al que nos lleva Cristo, para así caminar recto por el buen camino y no torcernos.
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[Día 7] Discípulo

Lucas 9:23-27
Como discípulo de Jesús, tengo que concentrarme en Él, en sus enseñanzas, en el camino que me muestra a seguir, tengo que fijar todos mis sentidos en Él y no preocuparme por lo que no es de Él, no debo pensar en las cosas que no son de Dios ni hacer lo que Jesús me dice que no tengo que hacer. Como discípulo, tengo que dejar mi pasado haya, en el pasado, tengo que dejar el molde viejo y ponerme en el molde nuevo, dejar de pensar sólo en mi, en lo que yo quiero, en lo que a mi me gusta, en mi vida, en lo que me pasa a mi... Tengo que olvidarme de ese yo egoísta y ser un buen discípulo, dejar de hacer lo que quiero, hacer lo que Dios quiere que yo haga, no hacer las cosas para mi ni por mi, hacerlas para y por Dios, por Jesús que es mi maestro, tengo que dar completamente mi vida a Él sin temor a perder, porque si es para Dios, saldré ganando si es para y por Él. Tengo que quitar los pensamientos malos de mi, tirarlos lejos, tan lejos que jamás volverán y pensar en lo que Dios tiene para mi, en las grandes cosas que haré con Él a mi lado, pensar en la vida que tengo y tendré junto a Él, en los gustos nuevos que me ha dado y me dará, en los sueños que ha puesto en mi corazón y no pensar en rendirme a ellos, porque si son de Dios, Él me ayudará a alcanzarlos para gloria de Él. Jamás debo sentir vergüenza de ser quién soy, de ser amiga, hermana, princesa, sacerdotisa, discípulo, guerrera, hija de Dios. Porque mientras ponga mi vida entre Sus manos, seré especial y podré hacer lo que más me gusta, servirle. 

No hay que pensar en lo que uno no puede hacer, hay que pensar en lo que Dios quiere hacer con nosotros, pensar en cómo nos usará Dios hoy, cómo nos transformará, y estar confiados que la vida con Él es lo mejor que nos podría pasar.
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[Día 6] Como semillas

Lucas 8:5-8 | Lucas 8:11-15
No seamos como las semillas que caen en el camino, que oyen la Palabra de Dios pero dejan que el Diablo les haga olvidarles, permitiendo que les aleje más y más de Dios.

No seamos como las semillas que caen entre las piedras, que ante cualquier problema tiran lo que Dios les ha dado, desconfiando de Él.

No seamos como las semillas que caen entre los espinos, que oyen la Palabra de Dios pero no creen en el poder que poseen para transformar vidas, que ponen cosas del mundo en primer lugar y no a Dios.

Hay que ser como las semillas que caen en buena tierra, que oyen, acepta y creen en cada Palabra de Dios con todo su corazón, le siguen y practican obedientes. Hay que ser firmes y hacer el bien siempre, porque si aceptamos todo de Dios y confiamos en Él, siempre seremos la tierra con los nutrientes y agua necesaria para que como plantas crezcamos fuertes y no solo bellas, sino que con frutos comestibles abundantes.

Seamos fieles y confiemos en Dios, en su forma de prepararnos y en que lo que nos hará vivir no es para destruirnos sino para mejorarnos.

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[Día 5] Revisar nuestro día

¡Cuidado, no pequen más! Cuando llegue la noche y se acuesten a dormir, pónganse a pensar en todo lo que han hecho.
Salmos 4:4 (TLA)
Antes de dormir me suele pasar de que comienzo a pensar en todo lo que me paso durante el día, y leyendo Salmos 4:4 me doy cuenta que es algo bueno revisar el último día vivido, pensando en todo lo que hice, en lo que debo dejar de hacer y en lo que debo hacer más. Preguntándonos sobre cada suceso... ¿Qué cosas del día te han tentado a pecar? ¿Cuáles te han hecho pecar? ¿Te has alejado de Dios o ignorado en este día? ¿O te acercaste más a Él? ¿Qué hubo de bueno y qué de malo? Y más preguntas a medida que los pensamientos surjan...

Antes de dormir y dar por terminado nuestro día, hay que revisarlo junto a todo lo que hicimos en éste y ver nuestra relación con Dios, para cuidarnos de equivocarnos con Él.

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[Día 4] Nueva vida como hijos de Dios

Dios les ha cambiado su modo de vivir. Es como si ustedes hubieran vuelto a nacer, no de padres humanos, que finalmente mueren, sino gracias al mensaje de Dios. Y es que ese mensaje da vida y nada puede destruirlo.
1 Pedro 1:23 (Traducción en lenguaje actual)
En nuestras vidas hay una linea que marca un antes y un después. pues al conocer a Jesús, nuestra vida cambio, nuestro modo de ver el mundo y de vivir cambió. Porque conociendo y aceptando a Cristo ya no somos ciegos a la verdad y podemos ver el mundo cómo Dios quiere que lo veamos, cómo realmente es. Y eso es porque Dios no se rindió y no se rinde fácilmente, él nos buscó y nos busca cada día para que nos acerquemos a él, Dios es imparable, su Palabra es imparable, sus planes son imparables. Desde antes de que lo conociéramos, desde antes que volteáramos a Él, nos conocía y ya estaba llevando a cabo su estrategia para que nosotros llegáramos a verle y a sentir necesidad de Él, de su amor, de un futuro junto a Dios.
Dios no se rinde, Dios es imparable para con nosotros, para Dios no hay imposibles. Entonces, nosotros, como hijos de Dios, como re-nacidos en Cristo, no nos tenemos que rendir, tenemos que ser imparables y pensar en que no hay imposibles para Dios, debemos ver la linea que divide en nuestra vida el antes y después de Jesús, y remarcarlo, no dejar que se pierda ni se borre, cada día debemos demostrarle a Dios el cambio que ha hecho en nuestra vida y agradecerle por alcanzarnos y permitirnos nacer de nuevo como sus hijos, con una nueva vida que vamos construyendo a medida que mas y más cerca de Dios estamos.
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[Día 3] Aprender y ejercer

    Jesús continuó diciendo:
«Ustedes dicen que yo soy su Señor y su dueño, pero no hacen lo que yo les ordeno. 47 Si alguien se acerca a mí, y escucha lo que yo enseño y me obedece, 48 es como el que construyó su casa sobre la roca. Hizo un hoyo profundo, hasta encontrar la roca, y allí puso las bases. Cuando vino una inundación, la corriente de agua pegó muy fuerte contra la casa. Pero la casa no se movió, porque estaba bien construida.
»En cambio, el que escucha lo que yo enseño y no me obedece, es como el que construyó su casa sobre terreno blando. Vino la corriente de agua y pegó muy fuerte contra la casa; la casa enseguida se vino abajo y se hizo pedazos.»
Lucas 6:46-49 (Traducción en lenguaje actual)
Jesús nos enseña si nos dejamos educar, pero si practicamos lo que aprendemos seremos sabios y podremos tener una buena base para nuestras acciones, porque si aprendemos y no practicamos lo aprendido, discípulos incompetentes y no demostraremos lo que Jesús ha hecho en nuestras vidas.

Jesús nos muestra un camino seguro de caminar, un puente de oro por el cual podemos caminar con seguridad en los pasos que damos, si mientras avanzamos, aprendemos y ejercemos lo aprendido. Porque, ¿de qué sirve aprender todo sobre pintura sino la prácticas y refuerzas lo aprendido? Es lo mismo con las enseñanzas que Jesús nos ha dejado para parecernos más a él, pero lo que aprendemos de la Palabra de Dios y de la vida de Jesús es mucho más importante que cualquier oficio que podamos aprender, pues mientras un oficio lo dejemos de ejercer, lo que la Palabra de Dios que hemos guardado en nuestros corazones y hemos ejercido seguirá estando cada día en nosotros, mostrando al mundo lo que hace Jesús en nuestras vidas.

No hay que rendirse con aprender versículos, estudiar la Palabra de noche y de día, y ejercerla cada momento de nuestras vidas, porque es la mejor manera de demostrarle a Dios cuán importante es para nosotros, cuán grande es en nuestras vidas, cuán grande es el cambio que ha marcado en nosotros.

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[Día 2] Carta a Dios #1

  Querido Dios:

En este cambio de año, que a pesar de que solo paso en un segundo parece que hubiese sido algo grande, ahora mismo no siento nada en extremo, ni felicidad ni tristeza pero siento una necesidad que sé que solo Tú puedes saciar, estás aquí junto a mi pero te extraño, extraño cantarte hasta sentir que me estoy quedando sin voz, extraño adorarte y alabarte, cantarte de lo que siento por ti, de lo eres capaz de hacer, de cómo me has transformado, extraño cantarte lo que eres para mi, de tu amor por mi y del amor que puedo sentir porque tú me amaste primero. Te extraño, Dios, las noches que quiero ser abrazada por ti, rodeada por tu presencia que me da paz para poder cerrar lo ojos y dejarme llevar en sueños donde siempre me has protegido. Cada día y noche quiero conocerte más, quiero leer tu Palabra, buscarte, llamarte y recibirte nuevamente en mi corazón, en mi casa, en mi 'mundo', porque alguien dijo 'cada persona es un mundo', ¿no? Por eso, quiero tenerte en el mundo que yo veo y siento. 

Dios quiero tenerte cerca aconsejándome ante las situaciones difíciles, acompañándome en los momentos que me sienta sola, haciéndome reír cuando solo quiero llorar, quiero que cada día y cada noche sea bendecida con tu presencia en mi vida, con tu amor de padre, que me ha protegido desde antes de nacer, porque ahora lo sé, tú me conocías desde antes de nacer y sabías que yo llegaría a ti, porque no te rendiste conmigo, yo tampoco me quiero rendir contigo. 

Hermoso Padre mío, que enviaste a mi hermano y salvador Jesús para que yo pudiese nacer y hacer todo lo que has planeado para mi, porque soy tu hija, Dios, y sé por ti que grandes cosas me esperan, tan grandes que superan cualquier expectativa e imaginación.  

Te he extrañado tanto, pero ahora que comienza un nuevo año, me reto a mi misma a perseguirte, encontrarte y traerte a mi corazón cada día, dejarte entrar en mi vida cada día y permitir que alivies esta sensación de extrañarte, pero que no la quites por completo, porque quiero sentirla cuando sea el momento de pasar al siguiente nivel como discípula, para que esa sensación me de animo para acércame mucho más a ti. 

Te extraño hoy, y deseo cantarte con esta linda voz que me haz dado, pero ahorita no puedo enviarte un canto, pero te digo que cada día iré a mi pieza, iré a la plaza o al patio, a algún lugar donde pueda adorarte como te lo mereces, dando todo de mi a través de un canto lleno de lo que me has dado.

Ahora me siento rara y siento como si hubiese logrado algo nuevo, hace mucho que te quería escribir una carta contándote algo, desde que vi esa película que no recuerdo bien el nombre, donde un niño te escribía cartas y que terminaron siendo de bendición para alquilen más, he deseado poder escribirte una carta. Siento tanta alegría y alivio por escribirte. 
Dios bendice a quienes aman su palabra
y alegres la estudian día y noche.
Justo antes leía Salmos 1:2 y esto comenzó a fluir desde dentro mío, porque sé que el año pasado no cumplí el reto que era para ti, no hice mis devocionales correctamente cada día y hubo meses que pase flotando con tu amor dentro de mi, pero sin dejar que pusieras más en mi. Ahora quiero decirte que estudiaré, estudiaré tu Palabra, estudiaré Artes y otras cosas que aún no sé, pero estudiaré por ti, porque si realmente ese sueño que me diste, loco, enorme y que se ve a años de distancia es una de las razones por las que existo, si es parte del plan en el quieres que participe, entonces estudiaré y te daré todo de mi en los estudios y en mi vida.

Hoy quería hacer un devocional especial, por eso te he escrito esta carta, pensando en ese pequeño versículo que me promete tantas cosas por solo expresarte cuánto te amo cada día y cada noche estudiando tu Palabra, y espero te haya sacado una sonrisa. Muchas gracias por todo, Dios, por TODO.
Te ama, G.V.B.
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[Día 1] Jesús

Genesis 1 (leer) | Genesis 2:1-3 (leer)
Jesús es quien ilumina nuestras vidas y nos limpia de impurezas con su luz.
Jesús es agua de vida que nos separa del mar que nos puede ahogar. 
Jesús es la tierra por donde podemos caminar, vivir y alimentarnos. 
Jesús es la luz que nos guía en la oscuridad para no perdernos.
Jesús es la vida que nos rodea, llena y envuelve.
Jesús es la compañía que más necesitamos y quien nos define.
Jesús es el descanso que buscamos y que sólo con él conseguimos.

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