#91 | Dios es felicidad

Ya que Dios nos hace estar felices, dejemos de preocuparnos tanto por la vida.
Eclesiastés 5:20
En Dios siempre encontraremos felicidad junto con muchas bendiciones, tal vez halla luchas y tristezas, pero el amor de Dios es mucho más grande y poderoso. Así que no debemos de tener miedo ni preocuparnos hasta enfermar por las cosas que se nos presentan en la vida. Dios siempre nos cuida y busca nuestra felicidad. Dios es felicidad.

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#89 | Hecho para bendecir

Dios lo hizo todo así para que reconozcamos su poder.
Eclesiastés 3:14 c
Tenemos que ser agradecidos y aceptar cómo nos ha hecho Dios, pues fuimos hechos para que Su poder sea reconocido. Y cada uno de nosotros puede ser usado por Dios para hacer grandes cosas tomando uso de fortalezas y debilidades.

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#84 | Somos templo de Dios

¡Ustedes no saben nada, son unos tontos! No se dan cuenta de que el templo es más importante que el oro, y que el templo hace que el oro sea valioso ante Dios.
Mateo 23:17
Cada uno de los que hemos aceptado a Jesús en nuestro corazón, que hemos decidido vivir para y con Dios, somos templo del Dios vivo, que habita en nosotros. Dios nos llena de cosas, tanto interna como externamente, pero aunque debemos cuidar de estas cosas, el templo es más importante porque un buen templo hará valer todos los tesoros que Dios da. Cada talento, don, habilidad, experiencia, recuerdo, carácter, temperamento,  frutos, valores que Dios coloca y moldea en nosotros son tesoros para que los hagamos valiosos ante Dios para su gloria. Por ello, tenemos que cuidar de lo que tenemos, pero mucho más debemos cuidar nuestro cuerpo que es templo de Dios.

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#83 | Somos hijos de Dios

No le digan padre a nadie, porque el único padre que ustedes tienen es Dios, que está en el cielo.
Mateo 23:9
Jesús nos enseña que nosotros somos hijos de Dios, de que Él es  nuestro único padre. Como hijos tenemos muchas cosas por obtener, pero también muchas cosas para hacer. No temas pensar como hijo de Dios, porque cruzaras límites y llevaras bendición del cielo.

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#82 | Palabras

Nadie pudo responderle a Jesús, y desde ese momento ya nadie se atrevió a hacerle más preguntas.
Mateo 22:46
Dios nos dará las palabras correctas para quienes nos cuestionen, para quienes las necesiten y para quienes buscan.  Y cuando hablemos las palabras que el Espíritu Santo nos dicta, nadie se atreverá a  cuestionarte, nadie podrá responder contradiciendo. 

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#81 | Ser obediente

»Les aseguro que Dios les quitará a ustedes el derecho de pertenecer a su reino, y se lo dará a los que lo obedecen en todo.
Mateo 21:43
Si no somos obedientes a Dios y cada día no nos acercamos más y más a Él, Dios mismo puede desecharnos y utilizar a quienes sí le obedecen en todo. Por eso, hay que aprender a ser más obedientes, aprender y accionar los mandamientos de Dios en nuestra vida. Debemos ser dependientes de Dios e independientes de la carne. Debemos aspirar a ser como Jesús, nuestro modelo de vida perfecto, aunque como humanos no somos perfectos. No debemos quedarnos en religiosidades ni convertirnos en fariseos, pues Dios no quiere esto. Cada día hay que activarse y obedecer a Dios, a no hacer lo malo sino que hacer lo bueno y agradable a Dios. Cada día tenemos que cuidar de Jesús en nuestro corazón, quien nos da el derecho y la ayuda para ser hijos de Dios. 

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#80 | Creer en Dios

Jesús les contestó:
—Les aseguro que si ustedes tienen confianza y no dudan del poder de Dios, todo lo que pidan en sus oraciones sucederá. Hasta podrían hacer lo mismo que yo hice con la higuera, y más todavía. Si le dijeran a esta montaña: “Quítate de aquí y échate en el mar”, ella los obedecería.
Mateo 21:21-22
Confiar y no dudar del poder de Dios en nuestras oraciones, en nuestro accionar, en nuestros pensamientos. Si todo nuestro ser cree en la capacidad perfecta e infinita de Dios, todo lo que le pidamos sucederá. Hasta lo imposible lograremos en Jehová.

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#78 | Vida en luz

Todos los que hacen lo malo odian la luz, y no se acercan a ella, para que no se descubra lo que están haciendo.
Pero los que prefieren la verdad sí se acercan a la luz, pues quieren que los demás sepan que obedecen todos los mandamientos de Dios.
Juan 3:20-21
A veces hacemos cosas malas, nos equivocamos, pecamos, y cuando tomamos consciencia de ello, corremos a Dios a pedir su perdón para ser limpiados por Él, o nos corremos lejos de Su luz a escondernos. Pero Dios quiere y espera que nosotros prefiramos la luz, que no tengamos miedo de ver nuestra oscuridad y que seamos bañados por Su luz, por Su verdad. Que bello es estar en plena luz, haciendo tantas buenas acciones y mostrar lo que hemos guardado en nosotros de Dios, de sus enseñanzas, mandamientos y confianza.

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#76 | Jesús es ejemplo

Yo, el Hijo del hombre, lo hago así. No vine a este mundo para que me sirvan, sino para servir a los demás. Vine para dar Mateo 20:28  mi vida por la salvación de muchos.»
Mateo 20:28
¿Alguna vez pensaste por qué Jesús nació, vivió, murió y resucitó como hombre? Jesús vino a este mundo para servirnos, para ayudarnos, animarnos, sanarnos, protegernos, salvarnos. Para llevarnos de las tinieblas a la luz, quitar maldiciones y bendecirnos. Jesús vino a este mundo para decirnos que no importa cuántos años o siglos pasen, siempre podremos ser sus amigos. Siempre podremos tener la opción de decidir seguirle, ser discípulo, príncipe, princesa, sacerdote, guerrero, hijos de Dios. Porqué Dios nos amo tanto que envío a Jesús, su Hijo, para darnos vida, verdadera vida, en Su presencia y en Su luz, en Su paz. 
Dice en Filipenses 4:9
Practiquen todas las enseñanzas que les he dado, hagan todo lo que me vieron hacer y me oyeron decir, y Dios, que nos da su paz, estará con ustedes siempre. 
Jesús vino para enseñarnos cómo nos podemos acercar a Dios, a entender qué hacer para que nos vaya bien, a ayudarnos a comprender lo que Dios quiere para nosotros. Aprender a practicar lo que nos dejó en los libros de los evangelios, lo que Dios nos ha dejado a través de muchas personas que le creyeron en la Biblia, es lo mejor que podríamos hacer. Aunque no podamos aprender todo de una sola vez, aprender poco a poco y en constancia, nos  ayudará a que Dios esté con nosotros.

Jesús vino para ser ejemplo, el mejor de los ejemplos a seguir, para que aprendamos que nacimos por una razón, para que gente pueda llegar a Jesús a través nuestro y que a su vez lleguen a Dios, para conseguir ser salvos. Jesús quiere que aprendamos a servir, y no seamos ni pensemos egoístamente sino que, como Jesús, vivamos para que la gente que aún no conoce, necesita y vive en tinieblas conozca y llegue a Dios.

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#75 | Perdonar

Entonces Pedro se acercó a Jesús y le preguntó:
—Señor, si un miembro de la iglesia me hace algo malo, ¿cuántas veces debo perdonarlo? ¿Sólo siete veces?
Jesús le contestó:
—No basta con perdonar al hermano sólo siete veces. Hay que perdonarlo una y otra vez; es decir, siempre.
Mateo 18:21-22
Cuando alguien te hace sentir mal, cuando te dicen o hacen algo malo, no hay que olvidarlo sin perdonar esto antes. Pues esta pequeña molestia puede anidar en tu corazón con pequeños pensamientos cada día, semana, mes o año. Por eso, cuando seamos maltratados no nos ceguemos en ese mal sentimiento que nos deja, seamos capaces de perdonar esas cosas siempre, para no guardar resentimientos.

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#73 | Confiar y avanzar

Poco después, los discípulos llamaron a Jesús aparte y le preguntaron:
— ¿Por qué nosotros no pudimos sacar ese demonio?
 Jesús les respondió:
— Porque ustedes no confían en Dios. Les aseguro que si tuvieran una confianza tan pequeña como un grano de mostaza, podrían ordenarle a esta montaña que se moviera de su lugar, y los obedecería. ¡Nada sería imposible para ustedes!
Mateo 17:19-21
Hay veces en las que cuestionamos por qué lo que intentamos hacer no nos sale bien estando consciente de que se basa en nuestra fe el resultado. Pero cuando sentimos que todo nos sale mal, que Dios nos ha dejado u pensamientos similares, debemos recordar esta respuesta de Jesús. Porque los ánimos se disminuyen y  la confianza en Dios también decrece cuando sentimos que hemos fallado o no somos capaces.  Por eso tenemos que detenernos y pensar en Dios, orar y pedirle ayuda. Que nuestra confianza en Dios no decaiga,  porque si confiamos podremos ser capaces de hacer mover montañas y trabas para poder avanzar. "Nada sería imposible para ustedes", dice Jesús.

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#71 | Saber aprender

¿No entienden que yo no estaba hablando de pan? ¡Cuídense de la levadura de los fariseos y de los saduceos!
 Entonces los discípulos entendieron que Jesús no estaba hablando de la levadura que se pone en la masa del pan, sino de las malas enseñanzas de los fariseos y de los saduceos.
Mateo 16:11-12
Cuidado de las malas enseñanzas de quienes dicen creer en Dios o temerle y no practican sus enseñanzas ni temen a su castigo.

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#70 | Satisfechos en Dios

Todos comieron hasta quedar satisfechos. Con los pedazos que sobraron, llenaron siete canastas.
Mateo 15:37
Cuando Jesús se mueve, no solo unos pocos son bendecidos,  todos los que van a Él para comer son satisfechos y hasta quedan sobras para más. Dios bendice y hace milagros cuando nosotros confiamos en su gran capacidad. Cuando necesitamos, está listo para alimentar nuestra hambre, hambre de comida, de abrigo, de amor, de fe. Y cuando nos da, no nos da poco sino para dejarnos completamente satisfechos y aún más para no haya queja. Pero solo con confianza y creyendo que con Jesús presente pasarán grandes cosas es que podremos vernos bendecidos y no solo nosotros, también las personas a nuestro alrededor.

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#69 | Corazón agradable

Lo que los hace impuros delante de Dios no es la comida que entra por su boca. Lo que los hace impuros son los insultos y las malas palabras que dicen.
Mateo 15:11
Pero si la gente dice cosas malas, es porque es mala y siempre está pensando en lo malo: en cómo matar, en cómo ser infieles en el matrimonio, en cómo hacer cosas indecentes, o en cómo robar, o insultar a otras personas, y mentir. A Dios no le agrada que gente así lo alabe. Pero cualquiera puede alabar a Dios, aunque coma sin lavarse las manos.
Mateo 15:18-20
Cuida tus palabras y  pensamientos, cuídate de lo que te provoca decir malas palabras y tener malos pensamientos. Y no le alabes sin tener en cuenta ello porque aunque pensemos que somos olor fragante, si continuamos viviendo con esa maldad en nosotros, no será agradable para Dios. Cualquiera puede alabar a Dios, pero no cualquiera se agradable para Él. Sólo quienes deciden cambiar para Dios, quienes se esfuerzan cada día por ser agradables para Dios y quitan las palabras y pensamientos malos de sí, serán agradables a Dios.
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#68 | Obediente a la autoridad

Algunos de los fariseos y de los maestros de la Ley, que habían venido de Jerusalén, le preguntaron a Jesús:
—¿Por qué tus discípulos no siguen las costumbres que nuestros antepasados han practicado desde hace mucho tiempo? ¿Por qué no se lavan las manos antes de comer?
Jesús les dijo:
—¿Y por qué ustedes desobedecen el mandamiento de Dios para obedecer sus propias costumbres? Porque Dios dijo: “Obedezcan y cuiden a su padre y a su madre; la persona que maltrate a su padre o a su madre tendrá que morir.”
»Pero ustedes dicen que uno no desobedece a Dios si le dice a sus padres: “No puedo ayudarlos, porque prometí darle a Dios todo lo que tengo, incluyendo mi dinero.”
»Ustedes no hacen caso de los mandamientos de Dios, con tal de seguir sus propias costumbres. ¡Son unos hipócritas! Dios tenía razón cuando dijo por medio del profeta Isaías:
“Este pueblo dice que me obedece,
pero en verdad nunca piensa en mí.
De nada sirve que ustedes me alaben,
pues inventan reglas
y luego las enseñan
diciendo que yo las ordené.”
Mateo 15:1-9
¿Por qué piensas solo en ti? ¿Por qué sufres por tu egoísmo? Piensas mal de otros, no comprendes y te encierras en tus deseos colocando de excusa a Dios, pero eso está mal. No debes mirar mal lo que otros hacen, más si buscan ayudarte. No debes ser desobediente ni con Dios ni con tus padres, pues son tus autoridades. No te niegues a ayudarles porque estarás fingiendo ante Dios, mintiendo y pecando. Debes cumplir con lo que Dios manda, dejar de lado tu orgullo y servir a los demás, ayudando. No seas como los fariseos que decían amar a Dios y confiar en Él pero no le obedecían y hacían lo que querían. Sé un buen hijo y cumple con Dios y tus padres. 

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#67 | Preparados para luchar

Y Jesús le dijo:
— ¡Ven!
De inmediato Pedro bajó de la barca. Caminó sobre el agua y fue hacia Jesús.
Pero cuando sintió la fuerza del viento, tuvo miedo. Allí mismo empezó a hundirse, y gritó:
— ¡Señor, sálvame!
Entonces Jesús extendió su brazo, agarró a Pedro y le dijo:
—Pedro, tú confías muy poco en mí. ¿Por qué dudaste?
En cuanto los dos subieron a la barca, el viento dejó de soplar.
Mateo 14:29-32
Habrá veces, muchas veces, en las que Jesús nos llamará a hacer algo y nosotros tendremos la suficiente confianza para ir sin miedo hacía Él. Pero tenemos que estar precavidos, confiados y bien alimentados espiritualmente porque cuando caminemos el camino por el cual Jesús nos guía, se presentarán problemas y tormentas pasajeras. Si no estamos bien preparados, podemos comenzar a hundirnos después de haber sido capaces por Jesús, de caminar sobre el agua. 
Cuando nos hundamos, siempre debemos de buscar la mano de Cristo intentando levantarnos y buscando nuestra confianza en Él. Pero no hay que llegar a este punto, tenemos que confiar siempre, antes, durante y después de la tormenta. Tenemos que estar seguros y nos rendirnos porque cuando lleguemos a la meta junto con Jesús, vendrá la paz. 

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#66 | Somos buena tierra

»Pero otras semillas cayeron en tierra buena y produjeron una cosecha muy buena. En algunos casos, las semillas sembradas produjeron espigas con cien semillas, otras produjeron espigas con sesenta semillas, y otras produjeron espigas con treinta semillas.
Mateo 13:8
Somos buena tierra, pues Dios nos ha cuidado y nos ha abonado para que en nosotros pueda producirse un muy buena cosecha. No debemos temer por lo que tarda en ver los frutos (se verán cuando estén listos) ni perder tiempo pensado en lo que podría haber sido...  Dios ha puesto semillas en cada uno de nosotros, semillas de carácter, de talentos, de dones, de vida que debemos cuidar y permitir que Papá Dios cuide. Tenemos que recibir su agua y sus nutrientes para madurar en cada área de la vida, tenemos que informarle del avance y estar bajo sujeción suya. Él es nuestra mayor autoridad, quien más quiere que nos vaya bien, quien siempre nos bendice con lo necesario preparándonos para expandir su Reino. 
Somos buena tierra, sembrada, brotando, en flor y en fruto. Cada etapa tiene su tiempo, algunas maduran más rápido y otras más lento, no debemos preocuparnos hasta sentirnos mal por ello, pues Dios conoce nuestros tiempos como perfecto agricultor. Pero tenemos que mantener limpia y bien tanto la tierra como la producción. Tenemos que cuidarnos de los problemas que causan hacer lo malo, debemos revisar y quitar los malos hábitos, malos pensamientos y otras cosas con ayuda de Dios. Tenemos que tener siempre las raíces en Cristo y alimentarnos de Él, seguir sus pasos sabiendo y viviendo lo que ello significa.
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#63 | Lo que hacemos o no

Lo mismo sucede con las personas: para saber si son buenas o malas,
sólo hay que fijarse en las cosas que hacen.
Mateo 12:33
¿Qué cosas haces? ¿Qué haces muchos más seguido? Lo que haces, muestra cómo eres y lo que hay en tu corazón. Para saber si eres bueno o malo, solo basta con prestar atención a lo que haces y no haces cada día. De la misma forma, si quieres saber si otra persona es buena o mala, solo tienes que animarte a conocerla y ver atentamente lo que hace o no.

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#62 | Fuerte en Dios

Lo que yo les impongo no es difícil de cumplir, ni es pesada la carga que les hago llevar.
Mateo 11:30  
Las cosas que Jesús nos enseña a hacer, las cosas que Dios nos dice que tenemos que hacer, no nos las da para mostrar lo débiles e incapaces que somos. Dios nos da tareas, pone en nosotros sueños y metas, nos coloca en determinados lugares, para que mostremos de lo que somos capaces. Nos da monedas para que las multipliquemos con nuestro ingenio y nos anima a movernos pensando en lo que Él quiere. Porque aunque nos miremos débiles y gente nos diga incapaces, con Jesús somos fuertes y podemos hacer más de lo que nos imaginamos que somos capaces. Solo tenemos que confiar en Dios para dejar nuestros problemas a los pies de Cristo y proseguir, sin sentirse cargado, a cumplir lo que se nos ha sido impuesto para gloria de Dios.

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#61 | Sin abandonar

»Dios va a bendecir a los que me ven hacer esto y no me abandonan.
Mateo 11:6  
Cuando veamos milagros, cuando vivamos milagros, no huyamos ni abandonemos. Después de que Dios haga algo y nos sorprenda, ya sea alguna prueba o premio, no debemos de voltearnos, debemos de creer aún más y adentrarnos más al camino que Dios quiere que sigamos. En Dios tendremos bendiciones mientras estemos presentes y atentos cuando se mueva en nuestra vida y no abandonemos.

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